| "Una nación
saludable está inconsciente de su nacionalidad
como lo está un hombre sano de sus huesos.
Pero si rompéis la nacionalidad de una
nación ésta no pensará en
otra cosa que en recomponerla. No prestará
oídos a ningún reformador, a ningún
filósofo, a ningún predicador, hasta
que le otorguen su exigencia de nacionalidad.
No atenderá a ningún negocio humano
por vital que sea, más que al de su unificación
y liberación", dijo Bernard Shaw.
Este es el sentimiento agónico del primer
nacionalismo vasco formulado y liderado por Sabino
de Arana, que fundó EAJ/PNV (Euzko Alderdi
Jeltzalea/Partido Nacionalista Vasco) en Bilbao
en 1895. Y que en 1901, ante el dramático
proceso de aculturación que se estaba viviendo,
pensara que "esto se nos va antes de que
termine el siglo que acabamos de comenzar."
Frente a todos los inconvenientes que se le opusieron,
(multas, clausuras, censuras y prisión
por el delito de opinar) Sabino de Arana sacrificó
su vida y hacienda en su afán por despertar
la conciencia nacional de los vascos antes de
que pudieran desaparecer como pueblo. Toda su
actividad política duró tan solo
diez años, desde 1893 hasta su muerte en
1903, a la temprana edad de treinta y ocho años,
pero para entonces había logrado cumplir
su objetivo difundiendo la conciencia nacional
vasca entre muchos de sus compatriotas y dotando
a su país de un partido político
moderno, como era EAJ/PNV, que sería el
eje fundamental de la actividad política
del nacionalismo vasco. |