HISTORIA
EL NACIONALISMO VASCO TRAS SABINO ARANA

El EAJ/PNV había experimentado un notable crecimiento durante la vida de su fundador, ampliándose tanto sus bases y su influencia por todos los territorios vascos.

EAJ-PNV consiguió conciliar las distintas maneras de entender el nacionalismo vasco. Influenciado por la formulación del principio de las nacionalidades de Italia y por la creación del Estado alemán, Sabino Arana fue contundente al afirmar la nación vasca y la exigencia de un Estado vasco, como formulación jurídico política para preservar la identidad del pueblo vasco.

Tras la muerte de Sabino de Arana el Partido Nacionalista Vasco continuó su expansión logrando constituir, tras la organización del Consejo Regional de Bizkaia en vida de su fundador, el Consejo Regional de Gipuzkoa en 1908, y los de Alava y Navarra en 1911. Este mismo año se constituyó además ELA/SOV, como sindicato nacionalista vasco. Seis años más tarde el empuje del nacionalismo vasco le llevaría a conseguir su mayor éxito electoral hasta esa fecha, logrando en 1917 la mayoría en la Diputación de Bizkaia, en el gobierno regional del Territorio.

El Partido Nacionalista Vasco, como organización política moderna, se fue conformando a medida que iba creciendo su número de afiliados como un partido-comunidad, que englobaba y encauzaba muchos aspectos de la vida de sus componentes. Interviniendo tanto en su actividad política como laboral o de ocio, festiva o deportiva, nucleada en torno a los "batzokis", centros en los que se reunían y organizaban sus miembros, procurándose contar con uno por cada localidad o barrio de la geografía vasca. Se creó un completo entramado de organizaciones vinculadas al nacionalismo vasco, además del propio EAJ/PNV y su sindicato.

Fueron precisamente las actividades realizadas por las asociaciones culturales y deportivas dependientes del PNV las que mantuvieron la difusión del nacionalismo vasco durante la Dictadura del general Primo de Rivera, durante la cual (1923-1930) no se permitió el normal desarrollo de la actividad política.

Así, antes de la proclamación de la II República española, y tras la reunificación en noviembre de 1930 de las dos formaciones en las que en 1921 se había dividido el nacionalismo vasco, EAJ/PNV pudo presentarse ante este nuevo período democrático con una mayor fuerza social y política, que le permitiría llegar a ser el principal partido político vasco. Pudiendo considerarse por ello el primer tercio del siglo XX como fundamental en el proceso de construcción nacional vasca.