| En 1939 estallaba
la Segunda Guerra Mundial. El ejército
alemán invadía Bélgica en
el mismo momento en el que José Antonio
Aguirre visitaba a su familia en este país.
El nacionalismo vasco y el Gobierno en el exilio
se quedaban sin su figura más emblemática.
El Lendakari debía esconderse de las tropas
nazis que le buscaban por toda la Europa ocupada
para entregarle a sus aliados franquistas. Incomprensiblemente
los miembros destacados del PNV, junto con los
servicios de prensa, propaganda e información,
eran encerrados por los franceses en el campo
de concentración de Gurs y liberados, únicamente,
cuando las tropas nazis estaban a las puertas
de Burdeos.
Con la invasión alemana de Francia gran
parte de los dirigentes nacionalistas huyeron
a Inglaterra, unos pocos, escondidos, permanecen
en territorio galo.
En Gran Bretaña, Manuel Irujo, ante la
ausencia del Lendakari, y con el apoyo del EBB
(la ejecutiva del Partido Nacionalista Vasco)
creaba el Consejo Nacional Vasco. Un organismo
que durante la ausencia del Lendakari iba a asumir
las funciones de dirección del Gobierno
vasco en el exilio. Manuel Irujo asume el control
de los Servicios de Información pero une
su cesión a los ingleses a un reconocimiento,
en el caso hipotético de que Franco entrara
en Guerra, de los derechos del Pueblo Vasco.
Al mismo tiempo, los nazis tentaban a los dirigentes
nacionalistas que permanecían en Francia
o encerrados en las cárceles franquistas.
Les proponían la colaboración con
el nazismo a cambio del restablecimiento del Estatuto
de Autonomía vasco bajo el régimen
de Franco, en un momento en el que se daba como
seguro el triunfo de las potencias del Eje."Si
hicieramos eso y colaboráramos con quienes
destruyeron Gernika -respondieron los dirigentes
nacionalistas vascos encarcelados-, mereceríamos
ser arrastrados por las calles de Euskadi"
El ofrecimiento se desestimó. Juan Ajuriaguerra,
encarcelado por Franco, recibió la visita
de una delegación Nazi con la propuesta.
Ajuriaguerra rechazó la colaboración.
. Fue uno de los pocos nacionalismos étnicos
de Europa que rechazó sin ambigüedad
alguna las corrientes dominantes fascistas.
José Antonio Aguirre consiguió
huir de Europa en plena II Guerra Mundial, en
una rocambolesca aventura, que el mismo recogió
en el libro "De Gernika a Nueva York, pasando
por Berlín". Perseguido por los nazis
recorrerá varios países europeos,
entre ellos alemania, hasta conseguir salir del
continente. Se establece en Nueva York, en la
Delegación que el Gobierno vasco había
abierto años atrás y ordenaba a
todas las delegaciones vascas que se pusieran
al servicio de los aliados para colaborar en la
lucha contra el totalitarismo nazi. Antes de que
finalizara la Guerra Civil los vascos habían
organizado un red de información que, poco
a poco, fue creciendo abarcando una parte importante
del mundo. A través de los vascos instalados
en muchos países o de los marinos se fue
tejiendo la cada vez más tupida red de
unos servicios de información que ahora
se ponían a disposición de los aliados,
al servicio de la democracia y la libertad. Estaban
en el convencimiento de que, una vez restaurada
ésta, todos aquellos que habían
colaborado y alentado el nazismo serían
sustituidos por regímenes democráticos.
Entre ellos el régimen dictatorial español
del General Franco.
Formaron, además, una unidad de combate,
que bajo el emblemático nombre de "Brigada
Vasca-Batallón Gernika" participó
en operaciones militares en la Guerra, entre ellas
la liberación de la Pointe-de-Grave, en
la zona francesa del Médoc-Burdeos. También
vascos habían participado en el "Desembarco
de Normandia" y antes habían impulsado,
en 1941 en Inglaterra, la formación del
"Batallón de Fusileros Marinos".
Aguirre estaba seguro que todo este esfuerzo
merecía la pena.
Pero la derrota del Eje en 1945 no traía
consigo, tal y como pensaban los exiliados vascos,
la inmediata sustitución del régimen
de Franco por otro democrático en el que
pudieran plantear y conseguir el derecho a la
libre determinación que históricamente
habían reclamado. Aguirre estaba convencido
que la sustitución del franquismo era solo
una cuestión de tiempo. Por eso diseñará
un ambicioso programa de política internacional,
apoyado por las cerca de una veintena de delegaciones
vascas repartidas por todo el mundo.
En París, en 1947 en la a sede de la Delegación
vasca nacían los NEI, los Nuevos Equipos
Internacionales, el embrión de lo que luego
fue la Unión Europea de Democratacristianos.
Partidos como el democratacristiano alemán,
liderado por Konrad Adenauer, rápidamente
se sumaron a esta iniciativa.
Otros muchoss líderes de Gobierno europeos
pertenecieron a los NEI. El PNV participaba de
pleno derecho en este organismo del que José
Antonio Aguirre fue Presidente de Honor. El PNV
ocupaba, además, una plaza en el Consejo
Directivo de esta institución.
Mientras tanto en el interior del Estado español
el EAJ/PNV consolidaba su estructura clandestina,
reconstruyendo las organizaciones municipales,
sustento histórico del nacionalismo vasco;
se crea una organización militar "Euzko
Naia" y se fortalecía el servicio
de información. En 1945 Juan Ajuriaguerra,
una vez fuera de la cárcel, se pondrá
al frente de todo este entramado, "La Resistencia".
También se potencian las Juntas Extraterritoriales
del PNV, formadas en casi todos aquellos países
en las que existía una colonia vasca. |