HISTORIA
PRESENCIA EN LA ONU

José Antonio Aguirre tenía puestas sus esperanzas en la ONU, en una organización que nacía tras la II Guerra Mundial con el objetivo de ser el garante mundial que impidiera nuevos conflictos armados. El derrocamiento del régimen de Franco era el objetivo principal para la mayor parte de los partidos exiliados del Estado español. Para el PNV esto, junto al reconocimiento de una identidad propia para el Pueblo Vasco, se convertía en eje de su política.

Se confiaba que las Naciones Unidas diera cumplimiento, y además de forma "legal" a las aspiraciones nacionalistas y, también a las promesas que durante los años de conflicto se les habían hecho a los vascos por parte de los aliados. El final de la Guerra no trajo la desaparición de Franco por "cuestiones tácticas" pensaba Aguirre. Pero se abría la puerta para que desde un organismo internacional se diera cumplimiento a algo que parecía tan obvio como la restauración democrática en el Estado español. Teniendo además en cuenta que el régimen dictatorial español había colaborado durante la II Guerra Mundial con el ejercito nazi.

Desde 1945 los vascos trabajaron, día a día, en la ONU. Constituyeron una delegación semioficial, reconocida por casi todos los países que peleó, comisión tras comisión, asamblea tras asamblea, por acorralar políticamente al régimen dictatorial franquista. Su actividad frenética superó a las de muchas de las delegaciones legalmente representadas en las Naciones Unidas.